Posteado por: mollyparker en: Junio 7, 2009
Anoche me robaron mi bolso, fue un descuido en un establecimiento público de caracter salsero. En él tenía mi billetera, las llaves de la casa y un nokia 1100 que ya merecía pasar a mejor vida. Aunque no perdí dinero, y aunque sé que sacar los papeles nuevamente me demandará mucho tiempo, el sujeto que se robó mi billetera realmente se llevó pequeños pedazos de mi adolescencia, fragmentos de viejos amores y algunos papelitos pequeños con anotaciones de un gran valor sentimental. Es curioso que siendo una persona tan descuidada (lo confieso) jamás se me hubiera perdido antes un bolso o mi adorada billetera, y que siendo tan “cositera” jamás guardará en otra parte las cosas que aquí nombraré:
- Un pic de guitarra que me regaló mi primera traga del colegio, para variar, era un pseudomúsico que tocaba en un grupo de rock, en medio de nuestra cursilería me dejó toda una semana con el pic para que le diera energía en su siguiente toque. Luego del toque (excelente por supuesto) me regaló el pic, y con él una de las historias más lindas y largas de mi amistad y afecto.
- Las llaves del corazón de un ex amor… (clov)… una significativa representación simbólica de “posesión” , claro que meses después me cambió la chapa. Yo conservaba esa llavecita como uno de esos gestos bonitos de la postadolescencia que me pareció bastante significativo en su momento. Ver la llave siempre me sacó una sonrisa.
- Una flor en cable patchcore, el primer niño geek que me pretendió solía dejarme florecitas de alambres de colores sobre el escritorio del que en ese entonces era mi trabajo: monitora de contenidos web, lamento que nunca hubiera pasado nada con él porque era uno de esos seres humanos que realmente valían la pena. Ahora es un gran amigo y un colega de Interacción Humano Computador (claro que siempre quedó pendiente la interacción humano-humano)
- Una tarjetica de 2×2 que decía: “Me gustas, ¿Algo que decir?”, siempre esperé a quién entregársela, tenía un muñequito con una flor y los cachetes rojos.
- Dos láminas jet la de una gallina y una nutria, mis dos animales favoritos.
- Tres estampitas de la virgen regaladas por mis padres por cada viaje internacional que realicé y una estampa del Santo Ecce Homo cuando me fui a vivir lejos. (Yo no creo mucho en estas cosas pero sí en las intenciones de los demás y las guardo con mucho cariño).
- Una frase en un papelito de cuaderno cuadriculado que un día me llegó a mi puesto del salón: “Natalia, sepa usted que ha venido muy linda hoy a clase, disculpe el atrevimiento”. (Hasta ahora ni idea quién fue)
- La estampa con la novena de confianza a María Auxiliadora, que es en lo único que por ahora creo y supongo que talvez por eso mis papeles volverán a mí. (la conservaba desde los 13 años)
- Una foto de mi mejor amiga y una foto de mi ahijado.
- Dos stickers de la manzanita de apple
- Un sticker de twitter que me regaló Felipe en Santiago.
Con los días me iré acordando de más cosas que allí tenía… no sé, pero después de leer este listado creo que ya era justo despegarse de ciertas cosas, talvez esta pérdida es una lección, tal vez.
Posteado por: mollyparker en: Abril 13, 2009
El último draft que tenía para publicar en mi blog en octubre de 2008 pretendía tomar este fragmento de un libro de Pessoa para desgranarse en una seria de sentimientos encontrados de lo que me pasaba por esos días…
“¡Cuántos somos! ¡Cuántos nos engañamos! ¡Qué mares suenan en nosotros, en la noche de ser nosotros, por las playas que nos sentimos en los encharcamientos de la emoción! Lo que se ha perdido, lo que se debería haber perdido, lo que se ha conseguido y ha satisfecho por error, lo que amamos y perdimos y, después de perderlo, vimos, amándolo por haberlo tenido, que no lo habíamos amado…”
Haber vivido 9 meses de mi vida en Chile no fue fácil, no por el país, no por la gente, no por una relación, no por el trabajo, no por el clima, (aunque aveces traigo estos factores para justificarme ante los extraños), sino por que el viaje fue un viaje hacia mí misma, y aunque suena exagerado o talvez cliché, aprendí que se hace necesario controlar las ambiciones, que por más lejos que uno se vaya no va a poder huir de uno mismo, que esperar a cambiar de país, de trabajo, de novio, de casa, de gente no es garantía de ser felices. (… sobre esta cuestión no quiero detenerme porque todo lo que voy a contar sonará a superación personal, y pues decir que la felicidad va con uno es algo que ya Chopra y nosecuantos más han abordado).
Hubo tres frases importantes que contribuyen a lo que quiero sacar de mí hoy, curiosamente las encontré en avisos publicitarios, las dos primeras en el viaje que hice a Chiloé antes de dejar Chile y la última en un paseo a Pereira.
“Saber detenerse también es avanzar”. Toyota
Vivo a la velocidad de la web, sino me conecto me siento atrasada, si no estoy online no existo y creo que esa sensación aflora cuando uno pertenece al universo twittero. A veces pienso que he vivido muchas cosas en muy poco tiempo, alguien me dijo hace algunos años que tenía que detenerme, y no quise, “hay unos que van más rápido que yo” y apenas entendí que vivir no es una competencia con otros ni siquiera con el uno mismo que aveces inventamos, por eso había que frenar, arreglar el carro antes que cualquiera tenga que remolcarlo a uno. Frenar es aprender a decir NO, no quiero, no puedo, gracias. Confieso que esto me ha costado mucho.
“Para los que no buscan un trabajo sino que lo eligen”. Universidad de los Lagos
So pena de pasar por arrogante, he contado con la fortuna de poder elegir un trabajo entre varios, y así fue para Chile, yo elegí estar ahí, vivir ahí, viajar ahí cuando podría haber estado en otros lugares del mundo. En últimas la vida es eso: elecciones, deciciones -sin adejtivos calificativos-. Cuando uno se da cuenta el poder que implica elegir no hay vuelta atrás, (en cualquier momento comeré mierda por haber elegido escribir esta arrogancia), pero no saben lo que significó para mí, en medio de mi desasosiego empezar a valorar (por fin) el hecho de elegir y no sólo ser elegida.
“Un futuro exitoso se basa en un pasado olvidado”
Si bien el pasado no va a desaparecer, sí podemos restarle importancia. Aprendí que las cosas no se borran, hay que aprender a convivir con ellas o a ignorarlas. Sonará medio esquizofrénico pero no sé si recuerdan que en la película A Beautifull Mind, Jhon Nash decide ignorar la presencia de esas voces y esos personajes que lo turbaban, bueno, pues así se hace con el pasado que nos molesta, y no hablo del pasado de meses, sino del pasado que viene desde la infancia… desaparece hasta que nosotros decidamos.
Es curioso que hayan sido 9 meses los de mi vida en Chile, suene como suene siento que fue una gran gestación, con mareos y vómitos y sobretodo antojos, pero como en todo embarazo ahora siento mucha alegría de todo lo que pasó.
Alguien me dijo que era raro que la última vez yo hubiera publicado uno de mis poemas en este blog, ¿se te cruzaron los cables? me preguntaron, y pues ya no se me cruzaron los cables, se unificaron, y pues uno de mis hilos es la poesía los dejo en la Alcatifa
Alcatifa
Entonces… ví cómo el amanecer se fue tras mis sentidos. Inconclusa y fugitiva rogué a mis futuros muertos un poco de misericordia. Con mesura de ángel avance despierta hacia la tierra jamás prometida, muelles infinitos sostuvieron mi cuerpo de plata, y olvidé montañas, y peces, y la bruma de marzo… caminé sigilosa por recodos innombrables, y ahí, al final de los misterios, me hallé sobre una roca: sostenida, vigilante, sublime… con mis labios apretando mi propio pecho, con mis ojos reflejados en mis ojos, amamantándo el pueril deseo de mi propio vientre.
Posteado por: mollyparker en: Octubre 15, 2008
Temblor, terror, temor…
Un grito y nadie,
nadie que avanza
nadie que mira
nadie que habla
nadie.
Abstracciones, retracciones, decepciones
una mujer,
un vientre,
un pez boca arriba
¿Alguien ahí?
Silencio
“Dos terrones”
Cosas que pasan y traspasan
¿Y él?,
¿y ella..?
Sola
Solos,
Soledad compartida de sospechosa procedencia
Tribulación inconsistente
Meditación insana
Pitos, gritos, llanto
¿dolor y suerte?
¿amor y muerte?
un barco
un salto
un santo
¿voy y vuelvo?
Dios verá.